Un par de semanas antes de ir a la Titan Desert 2011, tuve un curioso sueño: tras un viaje en el tiempo a la “Titan Desert”, lejos de ser Carlos el que me imploraba acelerar el ritmo, era yo la que asumía ese rol, clamándole continuamente que aumentara el ritmo de carrera.
Al despertar, osé a comentarlo en un pequeño círculo de confianza, que entre risas engrosaron la anécdota con nuevas exageraciones.
Pero lo que ni ellos ni yo llegamos a imaginar, es que a veces, por inverosímiles que parezcan, los sueños pueden llegar a hacerse realidad.
En esta ocasión, una gastroenteritis fue la principal causante de la situación. Dejó a Carlos totalmente abatido, con apenas un hilo de fuerza para intentar pedalear.
Gracias a los ánimos continuos, las pequeñas ayudas en carrera que se le podían ofrecer, y sobre todo, la fuerza que genera el espíritu Titan de lucha, sacrificio e ilusión, salvamos la situación.
Conseguimos acabar todas las etapas, y volver a Barcelona con un precioso fósil de Finisher, y un dignísimo 3er puesto en la categoría de DUO MIXTO.
Y lo más importante,… es que ahora ya somos TITANES, lo que nos licita totalmente A ESCRIBIR NUESTRA LEYENDA…
Próximamente…

